Identificar supuestos y riesgos del proyecto

Una de las claves para el éxito es identificar los supuestos y los riesgos del proyecto desde el principio.

 

Comencemos con las suposiciones.

 

Una suposición es algo que alguien toma como verdadero sin confirmarlo.

 

Diferentes personas pueden hacer suposiciones varias y si estas no son traídas al aire libre para ser analizadas, alguien terminará decepcionado.

 

Te puede interesar:

Por ejemplo, supongamos que el proveedor del equipo va a ejecutar el cableado y el proveedor asume que su grupo interno de TI realizará esa tarea.

 

Si no se identifica esa suposición, las paredes podrían quedar selladas antes de que se realice el cableado.

 

Las suposiciones pueden ser difíciles de manejar, porque la gente a menudo no se da cuenta de que están asumiendo algo.

 

La clave es obtener suposiciones abiertas de esa manera puedes asegurarte de que todos están en la misma página.

Te puede interesar:

 

Piensa en descubrir suposiciones tácitas a medida que defines y planificas el proyecto.

 

Realiza preguntas sobre lo que la gente espera, lo que imaginan cuando piensan en el proyecto.

 

No seas tímido acerca de volver a preguntar. Descubrir suposiciones tácitas es casi como ser un detective. Preguntas una y otra vez, solo si la historia cambia.

 

Ahora veamos los riesgos del proyecto.

 

Un riesgo es una situación o evento que puede ocurrir y podría afectar al proyecto positivamente o negativamente.

 

Lo importante de los riesgos es que son inciertos. Al principio de un proyecto pasan algún tiempo identificando los riesgos que podrían afectar el proyecto.

 

Principalmente para que el equipo directivo pueda tomar una decisión culta sobre si invertir o no en el proyecto.

 

Si identificas numerosos riesgos del proyecto y varios son bastante preocupantes, podría ser mejor renunciar al proyecto para otro.

 

Los supuestos y los riesgos de proyecto son manejables siempre y cuando los identifique por adelantado.

Mi nombre es Juan Fernando Pacheco, sin embargo en un mundo donde no he logrado la estandarización del como utiliza mi nombre el común de las personas –unos me llamaban Juan, otros Fernando y otros por mi nombre compuesto Juan Fernando- Lo más sencillo es acortarlo en únicamente mi apellido. Pacheco.

A %d blogueros les gusta esto: